Chiapas, México. Orgullo por representar a su país en un concurso de talento como La Academia, proyecto musical que llegó a su sexta y última edición, fue el primer sentimiento que expresó la cantante guatemalteca Fabiola Rodas, luego de ser nombrada como el segundo lugar en este reality show que hoy cierra un ciclo de vida para quienes una vez, al igual que ella, soñaron con exponer su talento ante miles de personas.
A tan sólo horas de su triunfo, Siglo Veintiuno conversó con Fabiola, quien asegura que este no es el final del camino para lograr el éxito, sino el inicio de esa brecha que se abre para salir al mercado con su primera producción discográfica, con la que espera conquistar a quienes han creído en su talento, disciplina y constancia, lo cual demostró durante los 16 conciertos del certamen de canto (incluida la gran final).
“Esto no termina aquí, acabo de ganar la grabación de un disco. Este es el fin, por una parte; pero, por otro lado, el principio de algo grande. Le agradezco a la gente chapina por el apoyo que me demostró, los quiero mucho y llevo siempre a Guatemala en mi corazón”, dijo.
Consciente de que durante su estadía en La Academia aprendió a quitarse muchos miedos, inseguridades, a tener confianza en sí misma, y reconocer que no basta con tener buena voz, la chapina afirmó que además de la interpretación, que es muy válida para poder triunfar, también se debe contar con otros factores complementarios, como el baile y la actuación; lección que no sólo asimiló, sino que puso en práctica.
En cuanto al resultado final, Fabiola manifestó sentirse contenta de que haya sido María Fernanda quien le arrebató el primer lugar, pues son amigas y tuvo la oportunidad de cantar a dueto con ella. “Tiene una gran voz, y como persona es un excelente ser. La quiero mucho y estoy contenta de que haya ganado”, exteriorizó.
Entre Guatemala y México
Pese a que aún no tiene claro en qué fecha pisará tierras chapinas, la cantante no descarta la posibilidad de agradecerle a su gente en un concierto masivo, pero antes disfrutará de la compañía de su familia, puesto que pasó alejada de ellos durante casi cuatro meses.
“A mi gente, le digo: ‘Muchas gracias por haber creído en mí, por estar cada domingo sufriendo conmigo en las nominaciones y en todos los retos especiales’. No sólo estuve representando a Guatemala, sino también a Centroamérica. Le doy gracias a la vida y a Dios que me permitieron estar en el lugar preciso para demostrar mi talento”, añade.
La grabación de un disco es, sin duda, para la guatemalteca un gran logro, pues esto es parte de su sueño, y no descarta la idea de trasladarse a México durante el tiempo que tarde la producción del álbum, pero aclara que no será de manera definitiva, aunque esto le represente viajar constantemente.
“Tal vez cambiaría de país para ver lo del disco;, de residir (definitivamente) lo dudo, pero obviamente tendría que estar trabajando aquí en México y en Guatemala”, puntualizó.
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